Los ataques contra buques comerciales en el estrecho de Ormuz se intensificaron durante los últimos días y provocaron el hundimiento de dos embarcaciones, mientras que otros barcos sufrieron daños. Los incidentes, registrados en una de las principales rutas del comercio energético mundial, impulsaron una nueva suba del precio internacional del petróleo.
Uno de los episodios más recientes involucró al portacontenedores GFS Pride, que sufrió daños, se incendió y posteriormente se hundió tras un presunto ataque con proyectiles de origen desconocido. La Autoridad Marítima y Portuaria de Singapur (MPA) confirmó este miércoles 14 de octubre que sus 21 tripulantes fueron evacuados y rescatados a salvo.
En paralelo, el buque GFS Giselle, también registrado en Singapur, sufrió daños en el casco mientras navegaba por el estrecho. Sin embargo, consiguió trasladarse por sus propios medios hasta una zona segura. Sus 22 tripulantes resultaron ilesos.
Confirmaron el hundimiento de otra embarcación
A estos incidentes se sumó la confirmación del hundimiento del Cape Dao, un buque de carga seca que navegaba bajo bandera de Antigua y Barbuda.
Según informó la Organización Marítima Internacional (OMI), organismo dependiente de Naciones Unidas, la embarcación se hundió cerca del estrecho de Ormuz después de recibir el impacto de un proyectil el pasado 23 de septiembre.
Aunque la confirmación se conoció durante las últimas horas, las autoridades aclararon que se trató de un incidente independiente del hundimiento del GFS Pride.
Por otra parte, la Marina de la Guardia Revolucionaria de Irán comunicó que un portacontenedores se había hundido en el sector sur del estrecho después de chocar contra una mina naval e incendiarse. Sin embargo, no identificó a la embarcación involucrada.
Registraron 23 ataques desde principios de octubre
La situación en el estrecho de Ormuz generó preocupación entre las autoridades marítimas internacionales debido al incremento de los ataques contra embarcaciones comerciales.
De acuerdo con los reportes difundidos, al menos diez buques fueron atacados desde el domingo, mientras que desde principios de octubre se contabilizaron 23 incidentes, una cifra que representó casi el doble del promedio mensual registrado desde el inicio de la guerra.
La Autoridad Marítima y Portuaria de Singapur manifestó su preocupación por la continuidad de los ataques y señaló que mantenía contacto con las empresas responsables de las embarcaciones afectadas.
El estrecho de Ormuz constituye una vía estratégica para el transporte de petróleo y otras mercancías. Por ese motivo, cualquier interrupción en la circulación marítima genera repercusiones sobre el abastecimiento energético y los mercados internacionales.
El precio del petróleo volvió a subir
La escalada de ataques contra embarcaciones comerciales, sumada a una ofensiva de los rebeldes hutíes contra instalaciones de la petrolera Saudi Aramco, provocó una nueva suba de los precios internacionales del crudo.
Durante la jornada del miércoles, el barril de petróleo Brent aumentó un 0,82% y alcanzó los 106,56 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), de referencia en Estados Unidos, avanzó un 1,55% y llegó a los 95,60 dólares.
Este último indicador alcanzó su valor más elevado de las últimas tres semanas, en un contexto de creciente preocupación por la seguridad del transporte marítimo en Medio Oriente.
Giovanni Staunovo, analista de UBS, vinculó el incremento de las cotizaciones con los ataques en Ormuz y los enfrentamientos entre Arabia Saudita y los hutíes.
Según explicó, “los actores del mercado siguen preocupados por la disminución de las exportaciones petroleras en la región”.
Irán anunció nuevas tácticas contra los buques
En medio de la escalada, las autoridades iraníes anunciaron la implementación de nuevas tácticas ofensivas contra embarcaciones que transitan por la región.
Desde Teherán señalaron que estas acciones buscaban mantener elevados los precios internacionales del petróleo, aunque evitaron brindar detalles sobre los procedimientos utilizados.
Un funcionario iraní indicó que las nuevas modalidades de ataque habían comenzado a implementarse aproximadamente diez días antes.
En tanto, los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Irán, atacaron un edificio administrativo de Saudi Aramco en Dhahran. El Ministerio de Energía saudita informó que el episodio provocó un incendio de alcance limitado.
Durante la última semana, el grupo también lanzó misiles balísticos y drones contra distintos objetivos de Arabia Saudita. Entre ellos se encontró el aeropuerto internacional de Riad, que fue alcanzado en cuatro oportunidades. Uno de esos ataques, ocurrido el sábado, dejó 13 muertos.
Preocupación por el abastecimiento mundial
Pese a las dificultades que atravesó el transporte marítimo, los flujos petroleros del Golfo, sin contar a Irán, superaron durante septiembre el 81% de los niveles registrados antes de la guerra.
La recuperación estuvo vinculada principalmente con el incremento de las exportaciones de Arabia Saudita. En contraste, las exportaciones iraníes cayeron a cero como consecuencia del bloqueo estadounidense.
Sin embargo, los especialistas advirtieron que una mayor circulación de petróleo hacia los mercados internacionales no significaba necesariamente un aumento de la producción.
Ole Hansen, analista de Saxo Bank, explicó que parte de la recuperación respondió a una redistribución del crudo disponible, incluidos volúmenes que originalmente estaban destinados a abastecer refinerías regionales.