El dolor de cuello por usar el celular puede estar relacionado con la postura que se adopta durante períodos prolongados frente a las pantallas. Especialistas de la Universidad Emory, de Atlanta, Estados Unidos, advirtieron sobre el denominado “cuello tecnológico”, un problema que puede generar molestias persistentes también en hombros y otras zonas del cuerpo.
Una de las explicaciones está en el peso de la cabeza humana, que ronda los 5,4 kilos cuando se encuentra en posición de reposo. Sin embargo, al inclinarla hacia adelante, la carga que deben soportar los músculos puede llegar a triplicarse debido a la postura y al efecto de la gravedad.
Al mirar hacia abajo durante mucho tiempo, los músculos del cuello y los hombros permanecen activos para sostener la cabeza. Si esa situación se repite diariamente, puede derivar en fatiga muscular, dolores de cabeza, problemas de concentración y entumecimiento en la parte superior del cuerpo.
Cómo mejorar la postura al utilizar pantallas
La recomendación principal no pasa necesariamente por abandonar el celular o reducir drásticamente el uso de computadoras, sino por modificar la postura. Cassidy Foley Davelaar, médica especializada en medicina deportiva de Emory, aconsejó actuar directamente sobre la causa de la sobrecarga.
“Detén lo que lo está causando en primer lugar, adoptando una mejor postura”, sostuvo la especialista. Además, recomendó: “Siéntate a 90 grados en tus tobillos, rodillas, caderas y codos, y coloca tu teléfono en un soporte o pon tu computadora portátil sobre unos libros y usa un teclado remoto”.
Peter Sprague, especialista clínico en ortopedia, agregó otra medida sencilla: cambiar de posición aproximadamente cada 20 minutos. Incluso cuando se continúa utilizando el teléfono, modificar periódicamente la postura puede contribuir a disminuir la tensión acumulada en los músculos.
Tres ejercicios que pueden ayudar
Entre las prácticas recomendadas aparece la retracción de mentón. El movimiento consiste en llevar suavemente el mentón hacia el pecho hasta formar una especie de “papada doble”, mantener esa posición durante dos o tres segundos y después relajar. Durante el ejercicio se debe evitar proyectar nuevamente la cabeza hacia adelante.
Otra alternativa es el denominado “libro abierto”. Para realizarlo, la persona debe acostarse de lado, mantener las rodillas flexionadas a unos 90 grados y colocar inicialmente ambos brazos hacia adelante, con las palmas juntas. Luego debe desplazar uno de los brazos hacia arriba y abrirlo, manteniendo las piernas en la misma posición, para posteriormente repetir el movimiento hacia el otro lado.
También se propone un estiramiento utilizando el marco de una puerta. La práctica consiste en apoyar los brazos a ambos lados del marco e inclinar lentamente el cuerpo hacia adelante, con el objetivo de favorecer el estiramiento de la zona frontal y de los hombros.
Qué síntomas puede provocar el “cuello tecnológico”
La sobrecarga generada por una postura sostenida no siempre queda limitada a una molestia puntual. Con el paso del tiempo pueden aparecer dolores persistentes, cefaleas y dificultades para concentrarse, además de afectar el desempeño durante las actividades cotidianas o laborales.
En situaciones de mayor gravedad también podrían registrarse alteraciones del equilibrio, entumecimiento de la parte superior del cuerpo y problemas musculares más extendidos. La aparición o persistencia de síntomas intensos requiere una evaluación profesional para determinar su origen y el tratamiento adecuado, publicó RT.
La prevención, según los especialistas citados, se apoya principalmente en elevar las pantallas, mantener una postura corporal más alineada, evitar permanecer demasiado tiempo en una misma posición e incorporar movimientos y estiramientos periódicos. Así, pequeños cambios en la manera de utilizar los dispositivos pueden disminuir la exigencia que soportan diariamente el cuello y los hombros.