Sociedad Enfrenta una causa

La dramática historia del padre que le disparó a su hijo adicto a las drogas

"El chico no reconoce ni padre ni madre. Cuando quiere consumir, quiere consumir; no importa de qué manera sea y el Estado eso lo sabe, pero no están capacitados para contenerlos", lamentó el padre del menor.

Ilustrativa
Un dramático episodio tuvo lugar la semana pasada en Rosario, cuando un hombre le disparó con una escopeta a su hijo adicto que se presentó "alterado" en la casa de su madre e intentó romper la puerta a patadas.

El hecho ocurrió en el barrio Belgrano, en la zona oeste de la ciudad santafesina. El hombre tomó la vieja escopeta de su padre para asustar a su hijo, baleó al piso y lo lastimó en los pies.

Pablo, el padre del joven, que en el momento fue detenido y ahora enfrenta una causa, llamó a la policía y explicó que sólo intentaba "calmar" a su hijo, que buscaba plata y estaba por romper la puerta de su casa a patadas, con su mamá adentro.

En declaraciones a Radio 2 de Rosario, el padre del muchacho, que se llama Jeremías y es el menor de tres hermanos, señaló que su hijo empezó a consumir cocaína hace aproximadamente dos años, que lo internaron cinco veces, y que, cuando quiere consumir "se pone violento".

Pablo trabaja en un taller cercano a su casa. Contó que ese día fue a trabajar pero que cuando divisó "el estado" en el que llegó su hijo llamó al 911; no era la primera vez que alertaba a la policía sobre su hijo.

Luego, enfrentó a Jeremías e intentó calmarlo pero según dice fue imposible. "Cuando está en ese estado es irreconocible", lamentó y destacó que, cuando está sobrio, su hijo "es un chico muy solidario y habilidoso".

"Le pegué, llamé de nuevo a la policía", continuó Pablo. Entonces tomó la vieja escopeta de su padre y disparó al piso para asustarlo. Pero uno de los perdigones lastimó el pie de su hijo. Llamó otra vez a la policía y esta vez pidió por una ambulancia.

"El chico no reconoce ni padre ni madre. Cuando quiere consumir, quiere consumir; no importa de qué manera sea y el Estado eso lo sabe, pero no están capacitados para contenerlos", lamentó el padre del menor e hizo un dramático llamado a las autoridades: "Todavía no es tarde para que ayuden".
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