Policiales Paraná

Atribuyen al menos siete hechos a los estafadores con "el cuento del tío"

Se investigan varias denuncias por cobro de dinero por personas supuestamente secuestradas, heridas u otras modalidades al solo efecto de "asustar a las víctimas", en general ancianas.
Una cinematográfica persecución de la Policía a un auto que finalmente, tras ser baleado, detuvo su marcha y se logró capturar a los dos sospechosos, terminó con un policía herido de gravedad y una investigación que recién se inicia para desbaratar una banda de estafadores que serían miembros de una comunidad gitana radicada en la capital entrerriana. Los hechos se registraron en la tarde del sábado cuando a dos sujetos de 25 y 33 años, oriundos de La Rioja y Santa Fe, les encontraron dos celulares y tickets del paso por el Túnel a bordo de una Suran También se encontró, en las inmediaciones de la estación de servicios de la zona sur de la ciudad, un revólver calibre 32.

Allí se pudo establecer que ingresaron a la provincia de Entre Ríos en la madrugada de este viernes y que a los pocos minutos iniciaron su raid delictivo. La Policía de Paraná comenzó a recibir denuncias por cobro de dinero por personas supuestamente secuestradas, heridas u otras modalidades al solo efecto de "asustar a las víctimas", en general ancianas.
Sobre la seguidilla de estafas
El periplo comenzó a las 2.41 en calle Diamante al 400, donde una mujer de 70 años recibió un llamado en su casa, y un hombre le dijo que era su hijo y que iba a pasar a buscar el dinero a la brevedad. La víctima cortó, y trascartón llamó al hijo quien le dijo que estaba bien y que no necesitaba plata. La mujer hizo la denuncia en la comisaría y se dio intervención a la División Delitos Económicos.

A las 4.19, en calle Diamante al 200, despertaron a la dueña de casa, de 76 años, y le anunciaron que a la hija le habían robado todo su dinero, por lo que le solicitaron efectivo para ayudarla. La damnificada cortó y llamó por teléfono a su hija, quien le aseguró que estaba en perfectas condiciones de salud y física.
Hacia las 4.30 en calle Concordia al 300 llamaron al teléfono fijo teléfono de una mujer de 76 años, a la que le dijeron: "Te llamo de la cárcel y tengo que hacer este trabajo, tenemos a tu hija danos toda la plata o le pegamos un tiro y no la ves más". La mujer se asustó y salió hasta la vereda dejando en una bolsa 20.000 pesos los cuales fueron levantados por dos hombres en una moto. Con posterioridad se estableció que la hija de la víctima, que vive en avenida Ramírez al 6.000 de Paraná, se encontraba bien.

A las 4.45, en calle 1° de Mayo al 2.500, se llamó al teléfono de línea de un vecino de 65 años. Un hombre le decía que tenían secuestrado a su hijo, mientras de fondo se oían gritos, por lo que se le exigió dinero en efectivo para liberarlo. En ese momento, la esposa del damnificado llamó por un teléfono celular a su hijo el cual le dijo que se encontraba bien en su casa.

Ya a las 7, en calle Tacuarí al 200 se llamó al fijo de una persona de 86 años. Un hombre le dijo que tenían secuestrado a su hijo. La mujer cortó y llamó a la Policía, que verificó que el familiar se encontraba trabajando en una papelera en calle Ayacucho.

Ya avanzada la mañana, a las 9, en Crespo se alertó a la Policía que una mujer recibió un llamado telefónico que daba cuenta que Anses le había depositado en la cuenta 97.000 pesos de la Reparación Histórica, por lo que se necesitaba que fuera la señora al cajero para realizar el traspaso del dinero. La damnificada le contó al hijo, que le recomendó que cortara la comunicación.
Por último, a las 9.30, una abuela de la zona de avenida De las Américas al sur, que hace dos meses ya había sufrido un cuento del tío, recibió un llamado telefónico alertando que le habían secuestrado un hijo. La mujer les sigue la conversación y pacta la entrega del dinero 30 minutos después. La víctima llamó a la Policía y una oficial de Delitos Económicos llegó para esperar a los delincuentes. Al llegar la Suran se produjo la persecución que incluyó el intercambio de disparos de armas de fuego. Al llegar a la estación de servicios El Rutero, colisionaron a un policía, hasta que finalmente fueron detenidos los dos ocupantes.


Policía fracturado

Emanuel Romero Alves, de 35 años, es el cabo de la Policía que sufrió una fractura de tibia al ser chocado por los delincuentes que intentaban escapar. Fue internado con la severa lesión en el sanatorio de calle Buenos Aires. Romero Alves, reviste en la División Delitos Económicos.

La Policía tiene datos de la existencia de al menos dos personas más que formaban parte de la organización. Son dos que escaparon en una motocicleta con la plata entregada por una de las víctimas. Hay datos y características de los delincuentes, como también de la moto. (Uno)

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