Sociedad Desde muy pequeños

Cómo inculcarles hábitos alimenticios saludables a los niños

Los padres pueden colaborar desde muy temprano en los cimientos para que sus hijos desarrollen hábitos alimenticios saludables. Por empezar, hay que tomar nota ya en los bebés de las señales de hambre y saciedad.
Esto rige también para los que toman la mamadera, ya que las porciones de los envases son meramente orientativas.

Los bebés, por pequeños que sean, están en condiciones de regular las cantidades de leche. Si los padres sólo alimentan a su hijo cuando tiene hambre, le están enseñando a largo plazo un hábito saludable. Un ejemplo: el bebé no tiene por qué terminarse todo el biberón. Si deja de tomar, suelta la tetina y gira la cabeza hacia otro lado, usualmente esto quiere decir que no quiere tomar más.

Además, los niños deben aprender cuanto antes a reconocer los momentos en los que se come. Los padres no deben estar ofreciéndoles alimentos permanentemente, aunque se trate de alimentos saludables. Es decir: los niños no deberían estar masticando un pancito cada vez que salen de paseo en el cochecito.

La comida tiene que ver muchas veces con las emociones. ¿El bebé lloriquea realmente porque tiene hambre? Lo cierto es que los bebés que lloran no están buscando siempre que les den de comer. Muchas veces simplemente están cansados o exigen atención. Pero si cada vez que esto sucede se les da algo de comer, terminan asociando las dos cosas.

Lo mismo rige para la noche de TV en familia: si cada vez que la familia se reúne frente a la pantalla se comen papas fritas o chocolates, los niños asociarán el estar juntos a la comida.

En líneas generales, no se recomienda prohibir completamente dulces y snacks, sino dosificarlos. Prohibirlos completamente no hace más que volverlos más atractivos.
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