Policiales Por falsificación de documento público

Habló el "Jardinero" Barreiro y se defendió de las acusaciones en su contra

El empresario santacruceño está siendo juzgado por falsificación ideológica en documento público. Según registró Elonce TV, desmintió ser funcionario público y dijo ser víctima de una "persecución política".
El empresario Ricardo Barreiro comenzó a ser juzgado este lunes en Paraná por el delito de falsificación ideológica en documento público, para el cual el Código Penal establece de 1 a 6 años de prisión. Se le atribuye haber ocultado su condición de funcionario del Ministerio de Cultura y Comunicación a la hora de tramitar la incorporación al registro de proveedores del Estado a una empresa de transporte de su propiedad con la que ganó una licitación del Ministerio de Turismo y cobró 220.000 pesos por llevar alumnos entrerrianos a Tecnópolis.

"Soy político, no lo voy a negar. Soy peronista y milito dentro del Frente para la Victoria, durante 24 años lo he hecho y lo seguiré haciendo porque el peronismo me dio todas las posibilidades para ser lo que soy, porque pude estudiar, por un contexto social del cual me siento orgulloso de serlo", comenzó su defensa ante el juez Correccional Nº 1 de Paraná, Pablo Vírgala.

"Me siento totalmente triste", subrayó. Barreiro calificó al proceso como "una falacia". También dijo estar "muy triste ante esta injusticia" y advirtió que vive "una persecución política".

"Si yo fuese Juan de los Palotes, alguien se hubiese preocupado -se preguntó- pero como vengo de una carga política, se preocuparon".

En la oportunidad, el empresario desmintió ser funcionario público. "A mí nunca se me dijo absolutamente nada, no pedí ninguna función y no estoy notificado de ningún tipo de decreto. Participé de una licitación libre sin ningún peso político", subrayó.
El santacruceño explicó al juez Vírgala cómo llegó a conocer Sebastián Lorenzo, ex director del Centro Experimental de Industrias Culturales de Entre Ríos (Ceicer); dijo que fue durante su trabajo en la Escuela Nacional de Gobierno (dependiente de la Jefatura de Gabinete de la Nación en tiempos en que Aníbal Fernández ocupaba ese cargo, en la primera presidencia de Cristina Fernández de Kirchner) y lo calificó como un "gran compañero" al que "aprecia mucho".

"Después nos separamos por razones de trabajo, y nos reencontramos por un trabajo especial en Buenos Aires donde me manifiesta que se iba a ir de allí para ir a la provincia de donde es nativo, Entre Ríos. Por un proyecto nuevo, las Industrias Culturales. Me dijo `cuando vayas a Paraná vemos qué podemos hacer y en qué me podes ayudar´", indicó el empresario.
Según su defensa, Barreiro dijo que Lorenzo le habría advertido "no tengo ni oficinas, ni celular, nada, y me gustaría si me podes colaborar con algo". "Obviamente que me ofrecí y vine varias veces a Entre Ríos, en colectivo, en mi propio auto, sin que nadie que me un solo peso", subrayó.

"Colaboré, hice las gestiones para que se pudieran lograr los objetivos en lo que él trabajaba y después me dijo `yo creo que hay que darte un instrumento para que puedas generar esos nexos sin que nadie te objecione nada´. Pero yo le dije `no quiero nada´", remarcó.

Barreiro dijo ser un empresario de transporte de líneas regulares. "No necesito que la provincia de Entre Ríos me pague nada", insistió. Dijo que transportaba chicos por 210.000 pesos, siendo que el valor de mercado era de 400 pesos ida y vuelta a Buenos Aires. "La licitación le hubiera costado a la provincia más de 8.800 pesos, o un millón", estimó.

"Cuando volví me entere de una licitación pública y como tenía vehículos ociosos, vi que tenía posibilidades y compré el pliego. Luego, estando en Calafate me comunicaron que faltaba inscribirme al registro de proveedores, así que volví a la provincia de Ente Ríos y me inscribí", rememoró al tiempo que sentenció: "Nadie verificó si era funcionario o no, me inscribí y me fui".

Asimismo, el empresario aclaró que "se investigó mi firma, pero no sobre mi letra". "No es mi letra la que está en la declaración", precisó.

"Desde el momento en el que me inscribo, hasta la licitación, nadie supo que yo era funcionario -se preguntó-. "Nadie verificó que si yo era funcionario, presentarme a la licitación era incompatible".

"En algún momento, alguien debería haber sabido que yo era funcionario", estimó.
"Le parece justo que yo esté sentado hoy acá", interrogó Barreiro al juez Vírgala, al tiempo que apuntó contra el abogado Guillermo Mulet, quien lo denunció. "Me siento muy mal porque un abogado de acá se transforma en periodista de investigación y toma esa declaración, ese instrumento por el que supuestamente soy funcionario, antes que yo supiera, porque yo me enteré por los medios", aseguró el empresario.
Quiénes declararon en el juicio contra Barreiro
En el primer día del juicio, brindaron su testimonio en calidad de testigos los ex ministros de Cultura y Comunicación, Pedro Báez, y de Turismo, Hugo Marsó, más el ex funcionario Sebastián Lorenzo. Todos dijeron que se enteraron por la prensa de la existencia del decreto de la designación de Barreiro.

"No teníamos idea, no teníamos conocimiento, ni formal ni informal, no sabíamos de la existencia de este señor que después tomó estado público", aseguró Marsó a Elonce TV.
Y en esa línea explicó cómo fue la contratación de la empresa del santacruceño: "En ese momento apareció esta oferta que era muy conveniente para la provincia y se hizo la licitación, en ese vuelco que le dimos al turismo social que era tratar de llevar chicos de escuelas NINA y de bajos recursos a Tecnópolis".

"Hasta el día de hoy si se comparan esos números, se verá que fue una licitación muy beneficiosa para la provincia", subrayó, al tiempo que aclaró: que la misma "se hizo con la participación de la central de contrataciones de la provincia, como se hacían todas".
Por su parte, el diputado provincial Pedro Báez (FpV), por entonces ministro de Cultura y Comunicación. A pedido del fiscal, explicó qué es el Ceicer y describió sintéticamente el organigrama de la cartera a su cargo y el volumen de trabajo, al que describió como "febril". Sobre la causa, dijo saber: "Hay un cargo respecto de alguna incompatibilidad que podría haber habido para que el señor Barreiro sustanciara algún contrato con el Estado provincial, dado que en 2012 formalizamos una relación que vehiculicé a instancias del entonces titular del Ceicer, que me planteó que le diéramos alguna institucionalidad al rol de Barreiro en términos de facilitador de gestiones ante el gobierno nacional. Ese rol sería a título gratuito por lo que me pareció que no revestía ninguna objeción, lo gestioné ante el Poder Ejecutivo y se sancionó el decreto correspondiente", sintetizó.

Báez dijo no recordar los pormenores de cómo fue tramitado el decreto que designó a Barreiro. "Era una relación de colaboración, no era un funcionario del esquema del ministerio", diferenció, al tiempo que comentó que "no hubo ninguna herramienta que pusiera fin al decreto anterior".

Este martes a las 9 serán los alegatos. Elonce.com

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