Espectáculos|“No digo que no a nada”

Carrozo y sus disfraces en la intimidad: “Usé el de colegiala y el de conejita”

07/09/2010 - 6:29 Hs. |La morocha entrerriana se vistió de bailarina de caño y realizó una infartante producción. Contó qué debe hacer un hombre para llevarla a la cama. “Cuando tengo confianza, soy muy suelta. No digo que no a nada”, afirmó.
Foto: Hombre
FOTO: Foto: Hombre
“Toda la vida bailé, pero nunca hice caño. Me encantaría aprenderlo bien. Es muy sexy, muy provocador. Quiero tomar clases y aprender a hacerlo como corresponde. Ahora no sé dónde lo practicaría”, dijo la entrerriana Evangelina Carrozo en una entrevista con la revista Hombre.
“Está bueno usar ropa insinuante, ropita sexy. Yo usé el de colegiala y el de conejita en privado, un par de veces”, reveló y además contó: “Ando con ganas de hacer algo bien producido en la cama, bien preparado. Un baile súper sensual, con una buena coreo así, vestida como en las fotos a lo Moulin Rouge en el cabaret. Sería algo genial, estaría buenísimo para entrar en clima”.
Sin embargo, la morocha advirtió: “El hombre disfrazado no me va. No hay nada más sexy que el hombre que te gusta solamente con unos boxers. Y no tiene que ser modelito. Puede tener un poco de panza. Ojo: no de vicio, no esa que cuelga. Pero la pancita de cerveza si. O sea que se cuide un poco pero no como una mina. Tampoco me gustan musculosos”.

- ¿Y qué tiene que hacer un hombre, además de usar boxers, para llevarte a la cama?
-Para llevarme a la cama, para ganarme, el hombre tiene que ser simpático, gracioso. Tiene que tener sentido del humor. Y es muy importante que sepa bailar. Esos tipos primitivos que sólo buscan ir directo, que te dan un beso sólo para lo que viene después no me van para nada. Para mí lo previo es lo más importante. Ver cómo se dan las cosas, el juego ese me encanta.

“A mí me gustan los besos, sin estar pendiente del paso que sigue. Aparte, cuando tengo confianza, soy muy suelta. No digo que no a nada”, aseguró Carrozo, quien a pesar de ello aclaró: “La superpoblación en la cama no me va si estoy en pareja. Soy muy celosa, no creo que pueda aguantarme el día después. Ahora, si estoy sola es otra cosa. Quizá si me llama una amiga pienso... ¿Por qué no? Pero en pareja no. Ahora, cuando estoy con una persona bien, menos eso, en serio no tengo límites. Doy todo”.