Lo del cambio de lámparas es para los perejiles como nosotros. Mientras tanto, a nivel nacional, se sigue haciendo partidos de fútbol nocturno, donde cada columna de alumbrado consume miles de kilowatts. A eso súmenle los espectáculos musicales donde la potencia instalada, entre iluminación y audio, también son miles de kilowatts. Me gusta el fútbol, y los espectáculos también es parte de nuestra vida, pero habría que tomar verdadera conciencia y adaptar los horarios para que no sea necesaria la luz artificial. De otro modo, el pequeño ahorro que nosotros hacemos ni se nota en el montón.